Rituales báquicos
A veces, un poco de vino era suficiente para apagar el fuego.
Rituales báquicos para quien se consumía por dentro.
Otros días, una humareda se ensañaba con mis pensamientos.
Había que hacer algo con esto que llevaba dentro.
Introspectivo, el tiempo aquí pasaba más y más lento.
Sé lo que pasa ahí afuera, no sé lo que hay aquí dentro.
Me veo al espejo con la esperanza de encontrar tus restos.
Hoy solo hay huellas en donde yacen tus helechos.
De tus ojos, relucían dos zafiros.
De tus labios, la miel del picaflor.
De tu piel, hoy observo un futuro incierto.
Y de tus curvas, he sido prisionero sin perdón.
No estoy triste. Tampoco feliz.
Hoy solo me pregunto, ¿por qué ya no siento?
Ya las pastillas no sirven tanto como quisiera.
Siempre mantengo la calma cuando se oscurece el cielo.
Las palabras que escribo no están tristes.
Están exhaustas de tanto noticiero.
Hoy se hacen presentes en silencio.
Motivándome a seguir, sin importar ya lo que siento.


Comments
Post a Comment